Última hora

Blog Post

Cultura

Muere Arturo “Tito” Bourasseau, el mejor amigo de “Macario” 

Muere Arturo “Tito” Bourasseau, el mejor amigo de “Macario”
"Don Tito" fue promotor del entretenimiento sano por más de cuatro décadas

Si estudiante en una escuela pública de la isla, seguramente tienes grabado algún recuerdo del ventrílocuo Arturo “Tito” Bourasseau junto a su amigo inseparable “Macario”, quienes se encargaban de ofrecer charlas motivacionales y de valores a niños y adolescentes.

“Don Tito” -como se le conocía- murió el pasado martes a los 74 años de causas naturales, según informó su sobrino Daniel Romero a través de las redes sociales.

Romero contó que Borasseau puso por primera vez un muñeco en sus manos teniendo apenas ocho años, convirtiéndose con el paso del tiempo en uno de los más reconocidos ventrílocuos de Puerto Rico. Fue promotor del entretenimiento sano por más de cuatro décadas, realizando espectáculos y talleres educativos y culturales cargados de humor tanto a nivel local como internacional.

Don Tito participó en programas como “Hello WAPA”, “Super Sábados”, “Entre Amigos”, “La Casa de Maria Chuzema”, entre otros. A su vez, era usual verlo participar de fiestas de pueblo, llevando alegría a todo aquel que cruzara en su camino.

De hecho, Tere Marichal le dedicó unas palabras en sus redes sociales en agradecimiento a muchos años de amistad y colaboración.

“Todos en Lilipun te vamos a extrañar. Gran amigo, artista único y maravilloso. Es realmente lamentable. A principios de los 90, en La Casa de María, Tito integró a su espectáculo de muñecos, un teatro de marionetas. Era una belleza. El también hacía soldaditos de plomo. Era un ser sumamente creativo. Hablamos a principios de este año para vernos. Me contó q había estado enfermo. Me escribió un mensaje muy lindo sobre el tiempo q trabajamos juntos. Siempre lo recordaré como un gran maestro, artista y excelente ser humano”.

El talento del ventrílocuo no conoció límites ni disciplinas, pues también se destacó como pintor y escultor. Muchas de sus obras se encuentran hoy en exhibición en varios museos.

“Hay dos cosas que son medicina para el alma: la risa y el amor. Y nos toca llevarle eso a los pequeños. A esa edad es que nos forjamos como seres humanos y eso hay que tenerlo presente”, sostuvo Bourasseau en una ocasión.

Related posts

Deja tu comentario

A %d blogueros les gusta esto: